Puede sonar a cuento de hadas, pero pasó de verdad: una ciudad europea volvió a ver un cielo completamente estrellado desde sus propias calles. No fue magia. Fue un acuerdo.
En Franeker, una ciudad de Países Bajos, se realizó un experimento impulsado por el artista Daan Roosegaarde junto a la Unesco, con una idea simple y potente: reducir la contaminación lumínica apagando la mayoría de las luces durante toda la noche.
¿Qué es la contaminación lumínica y por qué importa?
La contaminación lumínica ocurre cuando iluminamos de más (o mal) los espacios nocturnos. El resultado es un cielo “lavado”, donde las estrellas desaparecen. Y no se trata solo de estética: también afecta la observación astronómica, la vida nocturna de muchas especies… y algo muy humano: nuestra conexión con el cielo.
De hecho, Roosegaarde compartió que más del 80% de la población mundial vive bajo cielos contaminados por la luz, una barrera que nos impide experimentar la belleza del cosmos.
El experimento en Franeker: “Seeing Stars”
El proyecto se llamó “Seeing Stars” (Viendo las Estrellas) y tenía un objetivo claro:
volver a conectar con el Universo y contemplar las estrellas desde las ventanas de los propios hogares.
Para hacerlo posible, Franeker (de alrededor de 13 mil habitantes) mantuvo encendidas solo las luces esenciales para la seguridad, mientras que el resto se apagó hasta el amanecer. Esto fue posible gracias a un acuerdo con el alcalde.
¿El resultado? Cuando los ojos se adaptaron a la oscuridad, el cielo estrellado apareció. Incluso, se reportó que se pudieron observar estrellas fugaces.
Un cielo que también es patrimonio
La Unesco ha defendido la idea de que el cielo nocturno es una herencia común y universal, y que su deterioro afecta a muchas zonas del mundo. La contemplación del firmamento ha acompañado avances científicos y culturales a lo largo de la historia, y por eso se remarca el derecho de las futuras generaciones a poder mirar arriba y ver las estrellas.
Una invitación simple: volver a mirar arriba
La historia de Franeker nos deja una pregunta bonita (y urgente):
¿Cuándo fue la última vez que viste un cielo realmente estrellado?
A veces, para recuperar algo enorme, basta con un gesto pequeño: apagar un poco la luz.
Si en tu ciudad ya no se ven las estrellas… puedes regalar el cielo de tu fecha especial ✨
La contaminación lumínica muchas veces nos impide ver el cielo a simple vista. Pero hay algo que no se pierde: el cielo que existió en tu momento más importante.
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